No tuvo dueño, pero tuvo un pueblo entero que lo amó. Fue mestizo, humilde, peregrino… y terminó siendo parte de la identidad de nuestra ciudad. Su nombre: Fatiga, el perro que conquistó el corazón de todos los salteños.
Fatiga pasaba sus días en la Plaza 9 de Julio, donde turistas y vecinos lo veían siempre dispuesto a dar compañía. Pero donde más brillaba era en septiembre, durante la Fiesta en honor al Señor y la Virgen del Milagro: caminaba junto a miles de fieles, silencioso y leal, como un verdadero peregrino.
Lo que parecía un simple perro callejero, en realidad era mucho más. Su andar sereno y su fidelidad sin condiciones lo transformaron en un patrimonio afectivo, un símbolo de ternura y unión en el corazón de Salta.
El 20 de abril de 2018, Fatiga partió y la ciudad entera lo lloró. Vecinos y turistas improvisaron un sentido homenaje en la Plaza 9 de Julio, su lugar en el mundo, con flores, velas y oraciones. Ese día dejó de ser solamente un perro de la calle: nació una leyenda popular que todavía camina entre nosotros.
Hoy, su recuerdo permanece en murales, en las fotos de quienes lo conocieron, y en las historias que aún se siguen contando. Porque Fatiga nos enseñó que la lealtad y el amor verdadero no necesitan palabras.
Para que aquella historia de amor y compañía no se quede solo en la memoria, desde la Guía Comercial Salta nació el programa solidario Amigos de 4 Patas, una iniciativa que transforma el legado de Fatiga en ayuda real para los animales comunitarios de nuestra ciudad.
Este programa destina un porcentaje de los ingresos de la Guía a:
Los “animales comunitarios”, como lo fue Fatiga, no tienen un hogar fijo, pero sí cuentan con el cariño de vecinos y comerciantes. Gracias a Amigos de 4 Patas, reciben contención, cuidados y nuevas oportunidades de vida.
Fatiga ya no camina nuestras calles, pero su espíritu sigue guiando cada paso. Y a través de Amigos de 4 Patas, su recuerdo se transformó en compromiso, solidaridad y acción concreta para que muchos otros animales tengan la vida digna y el amor que merecen.